Los agentes Daiel Harris y Maria Lopez confirmaron la información en cuestión de segundos.
"Faltan 24 horas."
Claire se volvió hacia Emily.
"Emily, estoy contigo."
"Me duele... me duele muchísimo..."
Claire intentó mantener la calma, incluso consigo misma.
"¿Dónde está el sake ahora?"
Emily tardó un momento en responder.
Y esa pausa, esa duda, la hizo pensar que ese "sake" era algo más que un simple animal.
O que el animal era solo un pretexto para algo que no podía nombrar.
"Está... en su habitación."
"¿En la habitación de tu padre?"
"Sí."
Claire imaginó un gran terrario.
Un monstruo con una extraña afición.
Pero también imaginó algo más.
Un monstruo con una extraña afición: asustar a la gente.
Para controlarlo.
Para enseñarle obediencia.
Emily dejó escapar un gemido.
—Está subiendo las escaleras…